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Las mujeres más poderosas del mundo PDF Imprimir E-mail
  Angela Merkel

Este año, las mujeres más poderosas del mundo, según la revista Forbes, se caracterizan por ser, en gran parte, empresarias. Si bien, los primeros tres lugares fueron otorgados a Angela Merkel, Hillary Clinton y Dilma Rousseff, tres iconos de la política mundial, más abajo en el ranking destacan nombres como Indra Nooyi, presidenta ejecutiva de PepsiCo U.S. y Sheryl Sandberg, directora operativa de Facebook.

Forbes hace una selección de las cien mujeres más poderosas del mundo, basándose en criterios de liderazgo, éxito comercial o peso de su país bajo su mandato. En suma, por el protagonismo. Y en eso es innegable que la canciller alemana sabe acaparar portadas en todo el mundo diariamente.

 

La revista Forbes la considera la mujer más poderosa del mundo, por su «liderazgo indiscutible en la Unión Europea». Merkel supera así con su capacidad de influencia a multimillonarias empresarias o cantantes que arrastran masas de fans. La calificación  es muy oportuna para la canciller, porque junto a los elogios fuera de su país, hace frente en Alemania a una oleada de críticas por su posición ante la crisis financiera europea.

La lista de la revista Forbes sitúa por detrás de Merkel a la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton y a la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff. Después, ejecutivas de Pepsi, Facebook, Melinda Gates, Sonia Gandhi, la primera dama estadounidense, Michelle Obama, y la nueva directora gerente del FMI, Christine Lagarde. 

Entre las cien mujeres más poderosas del mundo solo hay una española, la consejera delegada de la filial del grupo Santander en Reino Unido, Ana Patricia Botín, en el puesto 77. Mucho más arriba en la calificación está Lady Gaga, en el 11; Beyoncé en el 18; o Angelina Jolie, en el 29.

Según Moira Forbes, presidenta y editora de ForbesWoman, “estas mujeres han llegado al poder a través de la capacidad de construir una comunidad en torno a las organizaciones que supervisan y a sus marcas personales”. Y son, además, un indiscutible aporte para todas aquellas instituciones que optan por integrarlas entre sus altos mandos.

 

Quienes ya lo han hecho en Europa, en especial empresas, han descubierto que los consejos mixtos permiten ampliar su perspectiva y centrarse más en el rendimiento.

Así, el ex ministro de comercio británico y ex-jefe de Standard Chartered Mervyn Davies ha dicho que quiere contar con 25% de mujeres en los consejos de las 100 principales empresas del país, antes del año 2015. Mientras que Michel Barnier, comisario europeo de Mercado Interior, se ha inclinado hacia la diversidad de géneros en las juntas de bancos, como uno de los principales métodos para superar la crisis financiera.

¿Cuáles son los beneficios de su integración

Según el estudio “Does Female Representation in Top Management Improve Firm Performance?” (¿La representación femenina en la alta dirección mejora el rendimiento de las empresas?), llevado a cabo en la Escuela de Negocios de la Universidad de Columbia, ha demostrado que las empresas en las hay mujeres en puestos de dirección senior obtienen mejores resultados económicos.

Para investigar la conexión entre el comportamiento de una empresa y el hecho de que al frente de ella esté una mujer, sus autores examinaron los resultados de las mil 500 mayores empresas de Estados Unidos.

Sus resultados pusieron de manifiesto que un alto porcentaje de mujeres en posiciones directivas está relacionado positivamente con un mejor comportamiento de la empresa.

Los beneficios van mucho más lejos. Según Elin Hurvenes, fundador del Professional Boards Forum, aquellas empresas que cuentan con juntas directivas mixtas, tienden a recuperarse mucho más rápido de las crisis económicas.

El también presidente de la institución, creada en Noruega como una forma de incentivar la entrada de mujeres a los consejos directivos de las empresas, explicó que "las mujeres tienen una perspectiva diferente, que a veces puede conducir a una mejor toma de decisiones". Eso sí, “el punto no es centrarse en un género, sino la mezcla entre ambos”, asegura.

Lo cierto es que en Europa ya parece ser una moda. En Gran Bretaña, más de una quinta parte (21%) de los nuevos nombramientos a consejos directivos, a partir del 1 de marzo de este año, han sido mujeres.

En mayo, la compañía británica de servicios de ingeniería, Premier Farnell, nombró a Valerie Gooding como su nueva presidenta. Recientemente, ASDA, una cadena de supermercados británica, decidió promover a Judith McKenna a jefa de operaciones. Y así, muchos más ejemplos.

Los resultados, aseguran, se podrán ver de manera más clara una vez sorteada la actual crisis europea.

 
 
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