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Debate en Alemania, Cuotas de género en las Juntas Directivas sí o no Si en nuestro país la presencia de la mujer en los órganos de dirección de las empresas es mínima, no es mucho mejor en nuestra vecina Alemania. Más del 90% de las empresas alemanas más importantes no tienen aún mujeres en sus juntas directivas. Y sólo el 2,2 por ciento de las posiciones de liderazgo entre las 100 principales empresas está cubierta por mujeres, según los datos del Instituto Alemán de Investigación Económica.
Siguiendo el ejemplo de Francia que acaba de aprobar una cuota femenina por ley en las Juntas Directivas de las empresas, en Alemania se ha abierto el debate sobre la cuota de género en los consejos de administración de las empresas y en los puestos directivos. El Gobierno de Merkel, con seis mujeres entre un total de 16 ministros, está evaluando la posibilidad de establecer una cuota por ley del 30 % en las juntas directivas de las empresas. Durante el debate se están escuchando diversas posiciones, como la del presidente del Deutsche Bank cuyo comité ejecutivo está formado por 12 hombres, que cree que debería haber más mujeres en posiciones ejecutivas en el mundo empresarial alemán porque así las salas de los consejos serían “más coloridas y bonitas”. Este tema ha abierto un debate en Alemania que pese a ser un país progresista en la mayor parte de los casos en este aspecto está todavía muy lejos de los avances en otros países, como Estados Unidos en donde el índice Fortune 500, según Catalyst, indica un 15,7 por ciento de mujeres en altos cargos. La canciller Merkel en persona se ha declarado en contra “no habrá una cuota obligatoria”, frente a las posiciones de algunas de sus ministras. El debate está abierto, el avance natural de las mujeres no les está permitiendo llegar a los puestos de decisión tampoco en Alemania, y sin embargo el ejemplo de países en los que sí se han establecido cuotas como Noruega es que las mismas sí son efectivas para conseguir posiciones equilibradas también en las empresas. “No funciona sin cuotas, porque nada cambia”, asegura Margret Moenig-Raane, líder del poderoso sindicato de servicios ver.di y miembro del consejo de administración del gigante Arcandor. Noruega introdujo en 2003 una cuota obligatoria del 40 por ciento de mujeres y su economía progresa bien. Francia y España también han aprobado leyes similares y han dado a las empresas seis y cuatro años respectivamente para cumplirlas. “Se puede hacer uno sin renunciar al otro. No digo que las cuotas en si vayan a salvar los problemas del mundo, sino que sin ellas no vamos a aumentar la cuota de mujeres en todos los niveles directivos”. |