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El primer paso para lograrlo es poder identificar las posibles fuentes de “no sostenibilidad”, especialmente en el ámbito laboral: La sobrecarga: demasiadas tareas sin los recursos suficientes La multicarga: demasiadas tareas diferentes que realizar El cambio perpetuo: cambios constantes en las condiciones y el entorno laboral y su convivencia con las obligaciones personales, familiares…especialmente ELLAS…
¿ Podemos remediarlo? El vivir en una sociedad tan altamente competitiva en la que se valora el éxito en base a los resultados cuantitativos conseguidos no lo hace fácil; pero lo que sí podemos cambiar es nuestro afrontamiento ante tal nivel de demanda potenciando nuestra capacidad. ¿ Cómo? Desde el ALTO RENDIMIENTO PERSONAL se proponen técnicas y estrategias que incrementan y mantienen un alto nivel de rendimiento, identificando y gestionando aquellos comportamientos y actitudesmentales que impactan en el bienestar, la salud y, como consecuencia, en la productividad, anulando efectos derivados del estrés y la tensión. Las técnicas más avanzadas en este campo se han desarrollado adaptando las tecnologías de alto rendimiento deportivo al ámbito personal y corporativo. Su carácter multidisciplinar está basado en las ciencias de la Salud, la Psicología del Estrés, integrado con las dinámicas más actuales de la Fisiología del Movimiento y los avances más eficaces de la Nutrición del siglo XXI. El ALTO RENDIMIENTO a través de su base multidisciplinar (Psicología del Estrés, Ciencias de la Salud y del Deporte, etc..) permite incorporar técnicas y comportamientos saludables y muy eficaces en nuestra vida cotidiana. No es algo que se improvisa, se diseña. Hasta el punto en el que ya no será necesario pensar u obligarnos a llevarlas a cabo, porque las habremos integrado en nuestro día a día. El diseño está basado en cuatro áreas de intervención esenciales para rendir de manera sostenible, integradas para garantizar el mejor resultado posible: Actitud Mental, Nutrición, Movimiento y Recuperación. Requiere el entrenamiento en cada una de esas dimensiones bajo la estricta integración constante entre cada una de ellas. Pasado el proceso de aprendizaje se inicia un “proyecto personal” de tres meses de duración en el que se reaprenden y consolidan cada uno de los hábitos que nos posicionan en el ALTO RENDIMIENTO. Si no se reconoce cada vez más la importancia de la salud y el bienestar de la persona en su entorno particular y en las organizaciones se va hacia un rendimiento cada vez más empobrecido individual y colectivo, con una mayor incidencia en la enfermedad. Por eso, un estilo de vida que propone ARP, es la elección óptima para un futuro saludable. Susana Cantón Palomar Psicóloga & Health Performance Advisor Socio-Fundadora ALTO RENDIMIENTO PERSONAL www.altorendimientopersonal.com |