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Ernesto Poveda, Mujer y Crisis PDF Imprimir E-mail
Conciliación e Igualdad

Ernesto PovedaLa mujer española ocupa el 13% de los puestos directivos y su retribución es un 17% inferior a la de los hombres. Estos dos datos resumen de manera explícita las principales conclusiones del estudio Mujer y crisis: Diferencias retributivas hombre mujer realizado recientemente.

 

Es triste constatar cómo la crisis ha hecho retroceder a la mujer, cuando en los últimos años había conseguido mayores cuotas de igualdad.  En la actualidad, la mayoría de universitarias son mujeres. ¿Por qué cobran menos? Otra vez tenemos que recurrir al tópico de la desigualdad, algo que parecía reducirse en los últimos tiempos.  El análisis reafirma algo que ya sabíamos: que las mujeres cobran menos que los hombres en idénticos puestos y responsabilidades y que la cuota de presencia femenina aún se reduce más en los puestos mejor pagados, concretamente en los directivos.

No podemos permitirnos, en particular en unos tiempos como los actuales, el lujo(más bien despilfarro) de minusvalorar e infrautilizar aproximadamente-un 50% de nuestra capacidad de innovación y talento por razones de imposible justificación y más difícil comprensión en una sociedad pretendidamente moderna y con premisas de  equidad y no discriminación por ningún concepto. Algunas voces críticas recuerdan que la igualdad no puede dictarse a golpe de norma legislativa, aunque tendremos que reconocer que la ley de Igualdad era un punto de partida, que la mujer no puede ser la única responsable del hogar y que el hombre tiene que ir asumiendo ciertos roles hasta ahora inéditos.

 

Pero, según los últimos datos, la crisis parece tener condición sexual a juzgar por los datos del Banco de España, donde se refleja que por cada mujer que pierde su empleo cinco varones van al paro; la industria y la construcción explicarían tal fenómeno. La crisis no entiende de desigualdades y nos coloca en una situación dura. Menos trabajo, menos remuneración, más discriminación por sexo, algo que debe llevar a replantearnos cuál es el camino a seguir. Nuestro tejido empresarial entiende y comparte la problemática de la conciliación. Sabemos de ejemplos notorios de empresas que aplican mejores condiciones en sus jornadas Iaborales, que entienden que las personas, en este caso mujeres, son esenciales para el desarrollo equilibrado de las empresas. De hecho no pienso que les haya movido tan solo razones altruistas a llevar a cabo estas políticas. Estoy seguro de que existen además resultados empresariales.

 

 Hay que animar a las empresas a potenciar activamente la capacidad de innovación increíble que tiene en sus empleadas, incluso aprovechar ese factor diferencial que aporta la mujer en muchos aspectos. Positivismo con altas cuotas de realismo tan necesarios hoy en día, sin olvidar que  en el ámbito de los conocimientos están tan preparadas o más que los hombres.  Dejemos de lado las posiciones demagógicas y los planteamientos políticamente correctos y comencemos a avanzar en el pleno reconocimiento de lo que aportan a la creación de riqueza de nuestra sociedad. Presidente de ICSA. 
 
 

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