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La Comisión Europea ha presentado este viernes 5 de marzo una serie de medidas destinadas a reducir la diferencia salarial entre hombres y mujeres que afectará en mayor o menor medida a todos los países miembros, que responde a la preocupación ciudadana por este tipo de discriminación, que además repercute en las cuentas de los países miembros; El 80% de los ciudadanos europeos urge que se pongan en marcha instrumentos que eliminen estas diferencias, según arrojan los resultados de la encuesta Eurobarómetro sobre Igualdad de Género en la UE en 2009, hecha pública en Bruselas en un acto previo a la celebración del Día Internacional de la Mujer que se celebra este lunes.
La brecha salarial es el concepto que explica la diferencia media en retribución bruta por hora entre hombres y mujeres en todos los sectores de la economía. La media de la Unión es del 18%, aunque hay diferencias significativas entre países: mientras en Italia, Polonia o Malta esta diferencia es de menos del 10%, en otros países como Estonia; Austria; Eslovaquia y Países Bajos las diferencias de sueldo en función del sexo superan el 20%. En el caso de España, se encuentra algo por debajo de la media de la UE, en el 17,1%. Desigualdades que apenas se han logrado reducir en los últimos 15 años. Viviane Reding se ha puesto como reto personal y profesional atajar esta diferencia en su recién inaugurado mandato como Comisaria Europea de Justicia, Derechos Fundamentales y Ciudadanía: "Será una de las principales prioridades para la Comisión en los próximos cinco años", ha asegurado en Bruselas en su primera ponencia como vicepresidenta de la CE. Reding ve "moralmente inaceptable que las mujeres cobren menos por el mero hecho de serlo, "algo que está sobradamente demostrado en los estudios y estadísticas realizados al respecto". Eliminar la brecha salarial en la UE podria incrementar el PIB entre un 15% y un 45%Es más, varios expertos reunidos en la capital belga y sede del Ejecutivo europeo han explicado que la discriminación no sólo afecta a los sueldos, sino también a la tasa de empleo, la cual es todavía del 72,8% para los hombres frente al 59,1% para las mujeres. Y también a las pensiones: en Bélgica, por ejemplo, la diferencia media en las nóminas de las pensiones contributivas es del 35% y los estudios señalan que las pensiones más bajas "suponen que las mujeres se vean más afectadas que los hombres por la pobreza extrema y persistente: un 22% de las mujeres de 65 años corren más riesgo de caer en la pobreza por este motivo frente a un 16% de los hombres". La calidad del empleo también se resiente, ya que el 80% del trabajo a tiempo parcial está realizado por mujeres, y las diferencias afectan a todos los sectores económicos: las mujeres siguen estando infra representadas en los que suponen mayor aporte económico para el PIB, como la construcción, la siderurgia, la energía y la logística, entre otros. Mirar hacia otro lado es derrocharPor todo ello, los expertos están ultimando una nueva estrategia para reducir esta desigualdad en la que no se descarta que se adopten nuevas medidas legales. Sea como sea, precisan los expertos reunidos en Bruselas, las medidas que van a ponerse en marcha estarán descentralizadas en función de las particularidades de cada país. "Está demostrado que favorecer la igualdad tiene un impacto positivo en el PIB", ha señalado Reding, y ha puesto de ejemplo un estudio realizado durante la presidencia sueca de la UE en 2009, el cual concluía que eliminar las diferencias de género en materia de empleo en los Estados miembros de la UE podría generar un incremento potencial del PIB de entre el 15% y el 45%. "El argumento de que no existen diferencias y que se utiliza para no afrontar los problemas de género supone también una gran pérdida en inversión", añade la mandataria europea. "El sector público de los países invierte durante años en la educación de las mujeres, cuyo rendimiento académico sobresale frente a los hombres tanto en educación secundaria como universitaria", argumenta; "Si después, en el ámbito laboral las mujeres están sistemáticamente en un nivel más bajo; ya sea en sueldos o en escala jerárquica, se está derrochando esta inversión en educación. "No hay que perder a estas mujeres; si se pierden, estamos perdiendo también una gran inversión en términos económicos". La Ley de Igualdad de Bibiana Aído, ejemplo a seguir. La CE ha elaborado un guión común en el que se basarán todos los interlocutores para comenzar a implantar nuevas herramientas contra la brecha salarial durante un lustro. Consistirá en la elaboración de informes sobre la diferencia salarial y la transparencia de sueldos en las empresas mediante información y consulta con los trabajadores; el refuerzo de la obligación de velar para que las clasificaciones de los puestos de trabajo y los baremos salariales sean neutros, así como la mejora de las disposiciones en materia de sanciones en caso de que se incumpla el derecho de igual salario con el fin de que tales sanciones sean disuasorias y proporcionales. Como ejemplo de las políticas que funcionan, los especialistas en género reunidos en la comisión destacan las políticas laborales comunes, la implementación efectiva de la legislación existente y el desarrollo de políticas que motiven a los empresarios y empleadores, como los incentivos y la transparencia, y la Ley de Igualdad española es un ejemplo de política efectiva; han señalado los especialistas. Carta abierta a todos los comisarios José Manuel Durao Barroso, presidente de la Comisión; que ha presentado el comienzo de esta nueva línea de trabajo del Ejecutivo junto a Reding; ha señalado que, en aras de llevar a cabo estas iniciativas, Bruselas ha enviado una Carta de Declaración a todos los comisarios que les emplaza a aumentar este tipo de políticas durante el lustro que acaba de comenzar. Los Estados miembros deben "perseguir la independencia económica de las mujeres; la igualdad económica, una mayor representación femenina en todos los sectores económicos, la reducción de la violencia contra las mujeres y alentar una mayor igualdad fuera de la UE". "La perspectiva de género está, más que nunca, en el núcleo de la estrategia económica para 2020", ha subrayado Barroso. Para Reding, este compromiso de Bruselas no es baladí: "supone el comienzo de una nueva CE", ya que "es el punto de partida de acciones concretas"; algo inédito hasta ahora: "Toda la CE está dentro de esta carta", subraya, "aunque muchos pensaran que sólo se trata de una mera declaración de intenciones, y que no es algo que es prioritario dada la crisis económica". "Yo les digo que ése es un enfoque equivocado, ya que no aceptar que existe diferencia y discriminación y solventarlas supone renunciar a establecer medidas que afectan positivamente a toda la economía en su conjunto; "Hay que cambiar la mentalidad, eso sí es prioritario", apostilla la vicepresidenta europea, "porque cada euro que aporta una mujer a Europa es exactamente igual que el que aporta un hombre". Fuente: Expansión. |