|

Esta es una de las preguntas de la última encuesta realizada por Randstad entre 1340 empleados y parados. También les han preguntado a quien le gustaría tener como compañero de trabajo. Según los resultados de esta encuesta, al 48% de los varones y al 45% de las mujeres les daría igual que su superior fuera o no del mismo sexo. Y este resultado es mayor cuando mayor es el nivel formativo de los encuestados, así a mayor nivel formativo menos importancia le damos al género de nuestro jefe, valorando mucho más otros aspectos.
También es mayor el porcentaje de personas que no le dan importancia a ese aspecto entre las personas empleadas que entre los desempleados. La edad también influye, siendo más flexibles los más jóvenes y los más maduros, y sin embargo más exigentes en ese aspecto los de edad intermedia (30-45 años) Sin embargo, un 30 % de los varones y un 24 % de las siguen prefiriendo un jefe varón. Los entrevistados que disfrutan actualmente de un empleo prefiere tener compañeras, especialmente si las encuestadas con trabajo son mujeres. Las personas, sin formación, por su parte, eligen claramente a los hombres como compañeros de trabajo (45,4%). Tanto mujeres como hombres presentan sus ventajas y sus inconvenientes. Las jefas suelen presentar un mayor compromiso y están más orientadas a la tarea, “es decir, presentan más responsabilidad por lo que hacen y un alto grado de sacrificio”, explican desde Randstad. Además, son más organizadas y prefieren un entorno laboral más estructurado. Por ello, las mujeres directivas son más cercanas a sus equipos, se involucran personalmente con sus trabajadores y prefieren posicionarse cerca de sus superiores. Mientras, ellos, se rigen por “un pensamiento más teórico y ofrecen enfoques más estructurados y globales”. Esta actitud “les permite tomar decisiones más rápidamente” y las emociones les influyen menos. También son más creativos y aportan mayor cantidad de soluciones originales. Y a la hora de liderar un equipo no pierden de vista su propio beneficio y luchan por alcanzar un puesto de responsabilidad en la empresa o ser el centro de atención cuando surge la ocasión. |